Para la noche de bodas

Ajustar durante meses el vestido al cuerpo de la novia es un trabajo laborioso y preciso, que muchas veces se desmerece si bajo él no se esconde un juego de corsetería adecuado a las características físicas de cada una, que realce y estilice su figura donde sea necesario. Lencería en tres piezas, con refuerzos en el escote, sin tirantes, cruzados en la espalda... un sinfín de exquisitas posibilidades que hacen de cada novia una auténtica princesa.

Por esta razón, es importante pararse un minuto en pleno ajetreo prenupcial, y dedicarle unas horas a la selección de la lencería que luciremos durante el enlace, el banquete y la posterior luna de miel. Sofisticados, femeninos, elegantes, con un toque de picardía... los juegos de ropa íntima nupcial destacan por la exquisitez de sus tejidos, y es fácil encontrarlos con hermosos bordados, lazos y aplicaciones de strass o pedrería.

El sugerente encaje chantilly, el satén, el tul o el jacquard son algunos de los exquisitos e imprescindibles tejidos presentes en este tipo de conjuntos, compartiendo protagonismo con la gasa o la seda en corsés y medias, e incluso el algodón para las novias que apuesten por la sencillez y comodidad en este largo día.

fuente: http://lenceriaparanovias.blogspot.com/

Cuellos halter para las novias


El cuello halter es uno de los más elegantes y refinados que existe para llevarlo con un traje de gala, como sería el caso de un vestido de novia.
La sofisticación que otorga el cuello halter a los trajes de novia es lo que más se va a llevar para las bodas de este siglo, aunque este tipo de cuello ya lo usaba la mítica Marilyn Monroe en sus películas, dejándolo en la memoria de muchas como el modelo más impactante que se haya visto por aquella época.


Los diseñadores Yolan Cris y Pepe Botella han rescatado este legendario cuello para las chicas que van camino al altar. La diseñadora Rosa Clará le añade a los vestidos un toque grecorromano, creando una composición a modo de túnica que cae con pliegues desde el cuello.


Seguramente Cleopatra ya debe haber usado algún modelo así en sus tiempos, o como se explica que tantos hombres cayeran rendidos a sus pies con la facilidad que lo hacían.Versiones más barrocas son las propuestas de Esther Rodríguez, Hannibal Laguna y M&M, que añaden a la tendencia del cuello halter, pedrería fina y encajes sensuales, conviertiendo los vestidos en una verdadera obra de arte, o mejor dicho en una joya de lujo.

fuente: http://www.masdemoda.com/